Puente Cooperativo: La misión argentina para connectar educación e innovación y economía real con Mondragón

Entre el 24 y el 26 de febrero, una delegación argentina integrada por Gabriel Falleroni, Lucas Larraquy, Luis Contigiani, Darío Sequalino y Nahúm Mirad desarrolló en Gipuzkoa y Álava una agenda que no tuvo nada de protocolar. El objetivo fue preciso: consolidar una arquitectura de cooperación entre UCMA, AFA y el ecosistema cooperativo vasco, con eje en Mondragón Unibertsitatea.

La recepción en el rectorado, encabezada por Vicente Atxa e Idoia Peñacoba, marcó el tono. Allí se expuso el modelo universitario cooperativo, su integración orgánica con la investigación aplicada y la reciente articulación con Ikerlan, pieza clave en la transferencia tecnológica al tejido productivo. La conversación dejó atrás las generalidades y avanzó hacia compromisos: programas conjuntos canalizados por LANKI, intercambios académicos y una visita institucional a la Argentina prevista para mayo.

En Otalora, centro de desarrollo directivo de la Corporación, la delegación se sumergió en la dimensión cultural del modelo. Allí se comprendió que la fortaleza de Mondragón no radica sólo en su escala sino en la formación sistemática de sus cuadros y en la construcción de identidad cooperativa como activo estratégico. La posibilidad de integrar técnicos y dirigentes argentinos en programas de inmersión abrió un canal concreto de trabajo.

La dimensión financiera se desplegó en la sede de Laboral Kutxa. Con 305 millones de euros de beneficio neto en 2025, casi 50.000 millones de volumen de negocio y una morosidad inferior al promedio sectorial, la banca cooperativa vasca mostró que la autonomía financiera no es retórica sino instrumento. El intercambio giró sobre la viabilidad de adaptar herramientas al marco regulatorio argentino y fortalecer la sustentabilidad de proyectos productivos.

La reunión con Konfekoop, que nuclea a unas 1.400 cooperativas y más de 70.000 trabajadores, permitió dimensionar el peso político del sector en Euskadi. Representación, incidencia pública y servicios especializados conforman un andamiaje que trasciende la empresa individual.

La visita a AS Fabrik, en Bilbao, completó el mapa: universidad, industria 4.0 y política urbana integradas en un mismo espacio. Allí se delineó el canal institucional que dará método y continuidad a lo conversado.

La lección es sistémica. El valor de Mondragón no es la excelencia aislada de cada institución, sino la coordinación entre conocimiento, financiamiento, representación y mercado. La misión argentina consiguió apertura y legitimidad; ahora el desafío es convertir esa puerta entreabierta en acuerdos formales, cronogramas y pilotos concretos. No se trata de copiar un modelo, sino de traducir su lógica de intercooperación a la escala y necesidades de la economía real argentina.

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