Córdoba busca integrar entramados de valor incorporando cooperativas y mutuales

En un escenario global condicionado por la volatilidad de los mercados transnacionales y la urgencia de relocalizar las cadenas de suministro, la provincia de Córdoba formalizó un ensayo de integración productiva que busca superar la tradicional frontera entre el capital corporativo y el sector asociativo. Durante el encuentro “Valor Local”, celebrado en el Auditorio Diego de Torres de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) el 16 de junio de 2026, una articulación transversal de actores públicos, académicos y empresariales suscribió la Declaración de Córdoba por las Cadenas de Valor Inclusivas.

La actividad inició formalmente con el saludo de las autoridades de la Universidad anfitriona y el Gobierno Provincial, y prosiguió con la rúbrica de esta acta de intención, concebida como un protocolo marco para regular la progresividad de la vinculación comercial. 

El documento se estructura sobre principios cardinales: el valor local como estrategia de resiliencia, la gradualidad sin imposiciones y la accesibilidad formal. El primero de ellos postula que la diversificación de proveedores disminuye la vulnerabilidad de las empresas ante shocks externos en las cadenas globales de abastecimiento. Por su parte, la gradualidad establece que el marco no impone cuotas obligatorias de compra ni compromisos financieros previos, priorizando la construcción de confianza mediante el intercambio técnico de información. Finalmente, la accesibilidad formal promueve la flexibilización e innovación en los procesos de compras de las grandes empresas para incorporar progresivamente a las organizaciones de la economía social.

La representatividad de las firmas recolectadas refleja el peso político y sectorial del pacto. Entre los firmantes de la Declaración destacaron, por el ámbito público y de desarrollo, el Contador Domingo Benso, en su rol institucional de Secretario de Cooperativas y Mutuales de la Provincia de Córdoba, junto al Ingeniero Pablo Daniel Balián y el Odontólogo Nicolás Piloni, Vicepresidentes de la Agencia para el Desarrollo Económico de la Ciudad de Córdoba (ADEC). Por el sector corporativo suscribieron el Contador Pablo Mazza, Manager de Sancor Seguros Impulsa; Pablo Alejandro Olmedo, Presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE Córdoba); y el Magíster Lucas Marchisone, Líder del Nodo Córdoba de la Unión de Jóvenes Empresarios de Argentina (Unaje). Asimismo, el ámbito académico y del tercer sector estuvo representado por el Reverendo Padre Licenciado Andrés Ignacio Aguerre S.J., Rector de la UCC; la Licenciada Ana Argento Nasser, Co-Fundadora de la Fundación Por Igual Más; el Contador Daniel Calvo Sanz, Presidente de la Fundación Gen E; la Magíster Virginia Romero por EKHOS y el Licenciado Nahum Mirad por la Fundación Pedagógica Cooperativa y Mutual Sudamericana.

Este documento marca una invitación explícita a mirar más allá de la Responsabilidad Social Empresaria y de la lógica asistencialista para proponer, en su lugar, un modelo de articulación fundado en la eficiencia logística, la mitigación de riesgos de abastecimiento y la retención del excedente económico en el territorio. La iniciativa, promovida conjuntamente por el Ministerio de Cooperativas y Mutuales de la Provincia de Córdoba y la Fundación GEN E, sirvió como plataforma para analizar cómo la economía social puede operar como proveedora competitiva de las empresas de capital. La meta de fondo consiste en revertir los canales de desarticulación sectorial para estructurar un mercado formal con arraigo geográfico.

La conversación

El núcleo argumental del encuentro buscó repensar la relación entre las mutuales, las cooperativas y las dinámicas del empleo local. En este plano, tal como quedó registrado en el panel “Economía social, empleo y territorio”, la ponencia de Nahum Mirad aportó el marco analítico de la jornada.

A partir de una investigación orientada a explorar la densidad del sector asociativo en los diferentes departamentos de la provincia, Mirad demostró con base empírica la correlación directa entre un ecosistema mutualista maduro y los indicadores de solidez económica regional. De acuerdo con sus datos, aquellos territorios con una infraestructura cooperativa y mutual consolidada registran tasas de empleo más estables frente a los ciclos recesivos macroeconómicos. Al mismo tiempo, la proximidad de las decisiones de inversión de estas entidades incentiva el consumo local y actúa como barrera frente a la fuga de capitales regionales. En su discurso, Mirad argumentó que integrar cooperativas en las cadenas de valor responde al fortalecimiento del ecosistema productivo del que las propias corporaciones forman parte. De este modo, planteó que la incorporación de proveedores de la economía social es, fundamentalmente, una estrategia de sostenibilidad sistémica para el capital privado.

La traducción de estos principios a la práctica comercial e industrial ocupó la agenda técnica a través de dos bloques específicos. En primer lugar, el panel titulado “Los que ya lo hacen”, moderado por Marcelo Jafuf, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración de la UCC, se concentró en analizar la evidencia operativa de la articulación productiva en Córdoba. El bloque reunió las experiencias de Domingo Benso por el Grupo Cooperativo y Mutual Devoto, Carlota Reyna en representación de Grupo Edisur, Marcos Galán por la Mutual Mugica, y Juan José Blangino de Blangino S.A., quien expuso los términos de la vinculación comercial desde la perspectiva de la mediana y gran empresa tradicional.

Posteriormente, el conversatorio “Conectar dos mundos”, liderado por la Magíster María Virginia Romero (co-fundadora de EKHOS y especialista en Finanzas Sostenibles) y Pablo Vagliente (Director del área de Negocios y Finanzas Sostenibles en Fundación Avina y Director Ejecutivo de WTT), examinó con realismo clínico las fricciones institucionales comunes en este tipo de alianzas. El intercambio precisó las barreras que suelen malograr estos acuerdos, tales como la asimetría de escalas, la disparidad en las certificaciones de calidad exigidas por las corporaciones y los tiempos financieros divergentes. Ambos especialistas coincidieron en que el éxito de estos puentes depende de las adaptaciones operativas y de las oportunidades que se abren cuando se sortean los obstáculos iniciales, requiriendo un acompañamiento técnico que homogenice los estándares sin desnaturalizar la gobernanza democrática de la economía social.

Hacia las cadenas de valor integradas

La continuidad operativa del acuerdo firmado se canalizará de ahora en más a través de instancias de seguimiento técnico: mesas de trabajo específicas, rondas de negocios sectoriales e instrumentos de asistencia técnica compartida, facilitados por las organizaciones promotoras.

Al consolidar este espacio en el centro geográfico del país, Córdoba ensaya una respuesta estructural a las tensiones de la economía contemporánea. El paso de la filantropía corporativa a la integración de cadenas de valor inclusivas no se presenta aquí como una concesión social o un acto de benevolencia institucional, sino como una estrategia de eficiencia económica orientada a blindar el tejido productivo regional frente a los shocks de un mercado global cada vez más fragmentado.

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