Villa de Soto: Más de 200 estudiantes comienzan su formación superior en Enfermería

Más de 200 personas se inscribieron en el ciclo de Complementación Curricular de la Licenciatura en Enfermería, una iniciativa de la Cooperativa de Luz y Fuerza de Villa de Soto y la Fundación Pedagógica Cooperativista y Mutualista Suramericana, con participación de la Universidad Nacional de Córdoba. La propuesta permitirá completar la formación de quienes ya cuentan con una Tecnicatura en Enfermería, sin necesidad de trasladarse a la ciudad de Córdoba.

Una nueva propuesta de educación superior comenzó a tomar forma en el norte de la provincia de Córdoba a partir de una iniciativa de la Cooperativa de Luz y Fuerza de Villa de Soto, que, junto con la Fundación Pedagógica Cooperativista y Mutualista Suramericana, puso en marcha el ciclo de Complementación Curricular de la Licenciatura en Enfermería de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

La propuesta está orientada a personas que ya cuentan con una formación inicial en el área, particularmente quienes poseen títulos de Tecnicatura en Enfermería, y les ofrece la posibilidad de completar el segundo tramo de la carrera de grado para alcanzar el título de Licenciado o Licenciada en Enfermería.

La respuesta inicial da cuenta de una fuerte demanda regional: más de 200 personas se inscribieron para comenzar este trayecto formativo, que se iniciará en agosto de 2026 y se desarrollará bajo la modalidad a distancia.

La Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba tendrá a su cargo el dictado de la carrera. El modelo permitirá combinar la formación académica a distancia con una estructura territorial de acompañamiento, diseñada para facilitar el acceso, la continuidad y la evaluación de los estudiantes.

Una universidad que llega al territorio

Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es la puesta en funcionamiento de una unidad de apoyo pedagógico en la Villa Educativa de Villa de Soto, un espacio gestionado por la Cooperativa de Luz y Fuerza local. Allí se desarrollarán actividades vinculadas con el acompañamiento de los estudiantes y se tomarán los exámenes correspondientes al trayecto curricular, evitando que quienes viven en el norte cordobés deban trasladarse periódicamente hasta la ciudad de Córdoba para completar su formación.

El esquema articula así tres capacidades diferentes: la experiencia y presencia territorial de la cooperativa, la capacidad de gestión y articulación educativa de la Fundación Pedagógica Cooperativista y Mutualista Suramericana y el respaldo académico de la Universidad Nacional de Córdoba, a través de su Facultad de Ciencias Médicas y su Escuela de Enfermería.

A partir del convenio establecido, la Fundación tiene a su cargo la estructuración y organización del trayecto en el territorio, articulando con la UNC y la Cooperativa de Luz y Fuerza de Villa de Soto para garantizar las condiciones necesarias para el funcionamiento de la unidad de apoyo pedagógico, incluyendo su organización, personal y acompañamiento operativo.

Se trata de una modalidad que busca llevar la universidad allí donde están las personas, aprovechando las capacidades existentes en las comunidades y construyendo una red de instituciones alrededor de un objetivo común: ampliar el acceso efectivo a la educación superior.

Profesionalización de la región

Para el presidente de la Cooperativa de Luz y Fuerza de Villa de Soto, Diego Abregú, la propuesta tiene un impacto que excede la formación individual de los estudiantes.

“Creemos que es importante acercar oportunidades a la región, profesionalizar los recursos humanos que tenemos en nuestras comunidades e impulsar lazos solidarios para poder acceder a una educación superior de calidad. Con este proyecto buscamos descentralizar el conocimiento y potenciar la formación local, fortaleciendo el sistema de salud regional a través de una formación profesional de excelencia y accesible”.

La definición sintetiza uno de los principales objetivos de la iniciativa: que la formación universitaria pueda contribuir directamente al desarrollo de las comunidades donde viven y trabajan sus estudiantes. En el caso de Enfermería, esa dimensión adquiere particular relevancia. La posibilidad de que trabajadores y trabajadoras que ya se desempeñan en el sistema sanitario puedan completar una carrera de grado sin abandonar sus localidades representa una herramienta concreta para fortalecer las capacidades profesionales disponibles en el territorio.

La propuesta parte, además, de capacidades que ya existe. No se trata de comenzar desde cero, sino de reconocer los saberes y trayectorias formativas construidos por quienes ya cuentan con una Tecnicatura en Enfermería y ofrecerles un camino para alcanzar la titulación de grado.

Educación superior con una lógica solidaria

El proyecto incorpora también una dimensión económica vinculada con el carácter cooperativo y mutual de las instituciones que participan de la iniciativa. El trayecto contempla una cuota solidaria mínima para los estudiantes, con el propósito de reducir las barreras económicas que pueden dificultar la continuidad de una carrera universitaria. A su vez, están previstos descuentos especiales para asociados de cooperativas vinculadas a la Fundación y se otorgarán determinadas becas.

El objetivo es que el costo de estudiar no se convierta en un nuevo factor de concentración territorial de las oportunidades educativas. En este sentido, el proyecto combina dos dimensiones: la descentralización física de la educación superior y la construcción de condiciones económicas que permitan sostener las trayectorias educativas.

La distancia deja así de ser entendida únicamente como una característica tecnológica de la propuesta académica para convertirse en una herramienta de descentralización territorial: estudiar a distancia, pero con una presencia concreta en el territorio.

El antecedente de un proyecto universitario en red

La experiencia forma parte de una concepción más amplia que impulsa la Universidad Cooperativa y Mutual Argentina (UCMA), un proyecto académico concebido como una institución orientada a vincular educación superior, desarrollo local, innovación y transformación social desde los valores del cooperativismo y el mutualismo.

La UCMA surge a partir de una necesidad que atraviesa a numerosas regiones del país: ampliar el acceso a una educación superior de calidad, pertinente y vinculada con las realidades productivas, sociales e institucionales de cada territorio.

Su propuesta se apoya en una lógica de universidad en red, capaz de articular capacidades académicas con las infraestructuras, organizaciones y recursos que ya existen en las comunidades. En lugar de concentrar toda la actividad universitaria en grandes centros urbanos, el modelo busca hacer circular el conocimiento y generar capacidades allí donde se necesitan.

La experiencia de Villa de Soto constituye, en ese sentido, una expresión concreta de esa concepción. Una cooperativa de servicios públicos se transforma también en un actor del desarrollo educativo de su comunidad; una fundación articula capacidades institucionales y académicas; y una universidad pública aporta el conocimiento y la certificación correspondientes a una carrera de grado.

Del territorio a la universidad y de la universidad al territorio

La inscripción de más de 200 personas muestra que existe una demanda concreta por continuar estudios superiores en el norte cordobés. Pero también plantea una cuestión de mayor alcance: cómo construir sistemas universitarios capaces de acompañar el desarrollo de territorios que históricamente quedaron lejos de los principales centros académicos.

En este caso, la respuesta se construye a partir de una alianza institucional que combina universidad, cooperativismo y organización territorial. La formación de nuevos licenciados y licenciadas en Enfermería no representa solamente una oportunidad individual para quienes podrán completar su carrera. También supone incorporar mayores capacidades profesionales al sistema sanitario regional, fortalecer los equipos de salud y generar condiciones para que el conocimiento permanezca y se multiplique en las propias comunidades.

La experiencia de Villa de Soto pone en marcha, así, una idea sencilla pero de profundo alcance: la educación superior puede descentralizarse cuando las instituciones del territorio deciden organizarse para hacerla posible. Y cuando una cooperativa, una fundación y una universidad ponen sus capacidades en común, el resultado puede ser mucho más que una carrera universitaria: puede convertirse en una herramienta concreta de desarrollo local, arraigo y transformación social.

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